Sombrero, falda y tacones: Primark Pañuelo y bolso: day a day |
Chic@s, ¿qué tal? Estos días he estado enferma, sin poder probar bocado y como si me dieran una paliza, y por eso no me pude pasar mucho por vuestros blogs :(
Llevo fatal el ayuno. ¿No os pasa que si no coméis, además de faltaros las fuerzas os falta la alegría y estáis más irritables?
Desde aquí me gustaría decirle a todas las personas que tengan algún tipo de problema alimentario que pidan ayuda, que expresen a alguien sus sentimientos... si a mí me pone irritable no comer un día, no quiero pensar la felicidad que te arrebata día a día el no comer.
Las fotos que os traigo hoy ya tienen unas semanitas (¡no creais que voy en tirantes con este frrrriiiioo!) pero las había dejado perdidas por el portátil, asique ha llegado el día de rescatarlas! Las que nos votáis en chicisimo seguro que ya la habéis visto por aquí
La reflexión de hoy es sobre “El afán de perfección”…creo que será útil para muchas de vosotras ;)
Ayer tuve un día de esos que yo denomino "dejo todo y me voy a vivir a Londres"
Soy muy exigente conmigo misma, me gusta dar el 150% de mí y aveces eso supone dejar de disfrutar de las cosas por intentar que siempre sean perfectas.
¿Os sentís identificad@s conmigo?
¿y qué hay más imperfecto que la vida? ¡Que nos sorprende a cada instante!
Algunas mujeres somos demasiado perfeccionistas, y no deberíamos martirizarnos con estar siempre perfectas y dar siempre lo mejor de nosotras mismas… tenemos derecho a errar, y a bajar la guardia en algún momento.
Aspirar a ser una mejor versión de ti misma es bueno, pero sólo hasta cierto punto.
Uno de los mayores malentendidos sobre la felicidad es el que te hacer pensar: “seré feliz si…” (como por ejemplo, seré feliz si pierdo 3 kgs, si encuentro novio, si consigo el trabajo perfecto, si me mudo de ciudad…)
Estas cosas sí nos pueden satisfacer, pero no durante tanto tiempo como pensamos, porque tendemos a adaptarnos a ellas y el efecto primero se va diluyendo. Así, cada nueva meta con la que te juras a ti misma que, una vez conseguida, será la que realmente te hará feliz, tan sólo te empujará a desear otras nuevas para alcanzar esa felicidad que parece alejarse cuando crees que ya la tienes al alcance de la mano.
Para romper con esta adicción a la perfección, empieza a prestar atención a lo que ya has logrado (Tal vez no conseguiste ese trabajo maravilloso, pero probablemente en el proceso hayas hecho contactos que te serán útiles en el futuro.) Lo importante de todo es VALORARTE A TI MISMA.
Porque cuando te pasas tanto tiempo esforzándote en llegar a una línea de meta, no te detienes a mirar si ya has llegado y, ¿adivina qué? ¡Puede que ya estés ahí!
Recordad... ¡ SED FELICES !
BRONIKA.DREAMSOFNUVA.



